viernes, 5 de octubre de 2007

La venganza del pollo

Algo tipico últimamente en mi vida es que me pidan que por favor llegue temprano a la casa, y luego me salgan con que en realidad no era tan necesario, por regla general cuando ya llegué ¬¬.
Al final la Caro se fue a hacer un trabajo a la casa de su mejor amiga y mi mamá quedó de ir a buscarla. Todavía no llegan y claro, yo sola, triste y abandonada en la casa... Exagero, pero creo que se entiende la idea.

¿Y que he hecho desde que llegué? Cuidar a un pajaro. Sí, cuidar a un pajaro. El/la muy tonto/a se tiró del nido y cuando la Nina lo trató de devolver, se volvió a tirar. No es feo, pero tampoco diría que lindo, está en esa etapa en que todavía no cambian las plumas y tiene uno que otro pelón, y aunque se ve más endeble que una hoja de papel, de repente salta y mueve las alas para terminar de espalda... Comprenderan que a la Nina le bajo todo el miedo de que se lo comiera un gato si lo dejabamos afuera y que la Caro ya hasta le tiene nombre.

Todavía no entiendo como sobrevivió en el patio con tanto gato que hay por acá, la única explicación sería la Perla, porque la Lulú no les ladra ni por si acaso (aunque una vez persiguió a un pollo). Más importante, ¿cómo sobrevivió a la Perla, la consagrada mata peluches de la casa? Porque fue ella la que lo encontró y hasta donde sé lo único que hizo fue tratar de moverlo con la pata a ver si se movía o hacía algo, vale decir que más que cara de juguete nuevo (¿otro más?) le vio cara de amigo en potencia. Creo que le dio un aire de instinto maternal o algo; no creo que algún día llegue a entender a esta perra.

Ahora iré a ver a la "mascota temporal" como le puso mi hermana. Es tan enano (hasta mi hamster era un poco más grande) que me da miedo dejarlo solo/a (debimos preguntarle al veterinario que era) por mucho rato. En todo caso no creo que llegue a encariñarme, por alguna razón me desesperan los animales con plumas, más este que trata de volar y no le sale: se agita entero para mover un ala, parece epileptico. Hasta el pollo enfermante que tuve cuando chica era más resistente que este (empiezo a creer que es su venganza por haberlo regalado al segundo día).

Me voy. De niñera a niñera de animales. Definitivamente la venganza del pollo.

1 comentario:

  1. Qué eres chistosa roñosa mia! como le puedes decir a un pollo epiléptico!!! jajajaja muy buena

    pero bueno, no te encariñes, un pollo es más ñeclo que yo y la Eli juntas!

    saludos!

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