sábado, 31 de enero de 2009

Muerte lenta, dolorosa... y muy estúpida

Abejas, seres diminutos destinados a infundir terror en seres millones de veces más grandes que ellos… ¿Cuál es la idea de atacar y morir? Lo entiendo cuando es para defender al panal y la reina, pero cuando es para picar a alguien que lo único que hizo fue verla por el rabillo del ojo y que ni le tiró un manotazo… ¡¿Qué sentido tiene eso?! Creo que ninguno, salvo que mi pobre hermana suelte unos gritos aterradores y que nos hicieron llegar a la piscina y sacarla de ahí en menos de un dos por tres.

Pobre rulienta… Pero bueno, la criminal tuvo su justo castigo desde el momento en que terminó de enterrar su lanceta en su espalda. Y gracias a la pomada, ni dolor, ni roncha, apenas la marca del pinchazo, así que supongo que todo bien. Se necesita más que una abeja sin cerebro para alejar a la Caro del agua.

2 comentarios:

  1. A mí me dan más miedo las avispas y las medusas, estas al menos hacen miel. ¿Sería una abeja suicida? Menos mal que curó rápido tu hermana, qué bichos tan odiosos, ni siquiera la serie de la abeja Maya logró que les tomase cariño, puajj...

    Besitos a repartir :)

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  2. Alejar a tu hermana del agua es prácticamente imposible, no hay nada que hacer...
    Con respecto a las abejas, tú, y el resto de las niñas, saben cómo les temo o cuanto las odio :P

    saludines

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