domingo, 1 de febrero de 2009

Y siguiendo con la piscina...

Bastante aguantó el agua de la piscina sin cambiarse, pero nada puede ser para siempre. Como a las cinco de la tarde mi madre anunció que iba a vaciar la piscina y tras apagar el pc, me fui a ayudarla. Luego de que se acordó como se hacía para instalar la manguera en la salida del agua, me mando a buscarla, pero como estaba muy apretada a la llave, no la pude sacar y lo terminó haciendo ella. Ya con la cosa instalada, el agua se rebeló y decidió que no saldría por ahí...

¿Solución? ¡Baldes! No sé de donde salieron, pero había dos baldes metálicos de esos para mezclar pintura y eso ocupamos para sacar el agua. Eso, un viejo jarro de jugo y el lavatorio con el que se lleva la ropa recién lavada para colgarla. Creo que el pasto de la entrada fue el más feliz con todo eso.

-¡Ya! ¡Estamos listas pa' un reality! –dijo mi mamá ya como en el décimo viaje -Lista pa' Granjeras.

-¿No será 1810?

-¡Ay, si es lo mismo!

Ya íbamos en más de la mitad de la piscina, cuando a mi abuelo se le ocurre aparecer y preguntar que porque no usábamos la bomba de la piscina (claro que nunca se ofreció a instalarla ni ayudar con los baldes).

-Papá, esa es de la redonda... no le hace a esta.

Y esa fue toda la contribución de la población masculina de la casa... Total que entre las cuatro mujeres de la familia (si, hasta la Caro estuvo metida) el vaciado se hizo en media hora y de paso se regó.

2 comentarios:

  1. Qué granjeras... qué 1810... Conquistadores del Fin del Mundo!!! jajajajajaja

    Tu mamá está segura de que no le hace la bomba???

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  2. Por esa razón prefiero veranear al lado de un río, no hace falta luego cambiarle el agua! Un saludo y muy bueno tu blog. Un saludo!

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