miércoles, 29 de diciembre de 2010

About Part-time jobs

Workforce Observations by Guardian Draca (deviantart)

Nada más meterme a Facebook, lo primero que veo es un "desde hoy doble turno :S" en el estado de la polola del hobbit. Las palabras "turno" y "doble" ya dicen mucho, pero de todos modos me pongo a leer los comentarios para ver exactamente en que se ha metido esta pobre mujer. Y sí, confirmo que es nada más y nada menos que un trabajo part-time. Acto seguido, le dejo mi mensaje de fuerza y apoyo, y ruego en silencio por la estabilidad mental de la afectada y por no tener que darle el pésame a cierto sureño... Sé de lo que hablo, he trabajado en McDonald's, sobrevivido a una Teletón, turnos nocturnos, horas extra y al ejercito de gente hambrienta sin ganas de cocinar que llueve después de cualquier fin de semana largo. En Hoyts, al desastre de la sala 3D luego de Avatar, a la cabritas que insisten en aparecer donde hace nada limpiaste, a un Día de los Enamorados, a que "cajera" sea sinónimo de "servicio al cliente" y ¡puff! ¡tantas otra tonteras! En fin, nada que hacerle mi niña. ¡Bienvenida al mundo de los trabajadores multiuso, la eterna paciencia y las sonrisas hipócritas! Olvídate de las pequeñeces, enfocate en los beneficios y recuerda que al final todo se vuelve una anécdota para la risa.

viernes, 24 de diciembre de 2010

The Huron Carol


Esta última semana ha sido de locos para más de uno. Compras de regalos, maniobras con el carro de supermercado para entrar al supermercado, filas y más filas interminables... y estoy hablando de la gente que hizo todo con tiempo y sólo se volvió a meter al súper para abastecer la cena navideña... Entre tanto ataque consumista y barricadas humanas que sólo piensan en obtener lo que ellas quieren, y hacerlo rápido, es fácil olvidarse de lo que significan estas fechas, o solían significar. Un nacimiento; vida nueva en más de un sentido y la ternura y alegría que eso inspira. Más allá de toda creencia religiosa, es un momento de unión. La verdad no me entusiasma tanto el contenido de los regalos como el hecho de abrirlos en familia.

Ahora, un pequeño regalo de mi parte, algo que me puso en el verdadero ambiente de estas fiestas hace unos días. La selección tiene MUCHO que ver con el odio de cierta bruja por la música navideña de supermercado y TODO que ver con Heather Dale. Pero más que nada tiene que ver con el sentimiento que me transmitió. Para los más tradicionales, la versión más popular y conocida de la canción en el segundo vídeo. ¡Feliz Navidad!



Middlesex

I was born twice: first, as a baby girl, on a remarkably smogless Detroit day in January of 1960; and then again, as a teenage boy, in an emergency room near Petoskey, Michigan, in August of 1974. Specialized readers may have come across me in Dr. Peter Luce's study, "Gender Identity in 5-Alpha-Reductase Pseudohermaphrodites," published in the Journal of Pediatric Endocrinology in 1975. Or maybe you've seen my photograph in chapter sixteen of the now sadly outdated Genetics and Heredity. That's me on page 578, standing naked beside a height chart with a black box covering my eyes.

My birth certificate lists my name as Calliope Helen Stephanides. My most recent driver's license (from the Federal Republic of Germany) records my first name simply as Cal. I'm a former field hockey goalie, long-standing member of the Save-the-Manatee Foundation, rare attendant at the Greek Orthodox liturgy, and, for most of my adult life, an employee of the U.S. State Department. Like Tiresias, I was first one thing and then the other. I've been ridiculed by classmates, guinea-pigged by doctors, palpated by specialists, and researched by the March of Dimes. A redheaded girl from Grosse Pointe fell in love with me, not knowing what I was. (Her brother liked me, too) An army tank led me into urban battle once; a swimming pool turned me into myth; I've left my body in order to occupy others -and all this happened before I turned sixteen.

But now, at the age of forty-one, I feel another birth coming on. After decades of neglect, I find myself thinking about departed great-aunts and -uncles, long-lost grandfathers, unknown fifth cousins, or, in the case of an inbred family like mine, all those things in one. And so before it's too late I want to get it down for good: this rollercoaster ride of a single gene through time. Sing now, O Muse, of the recessive mutation of my fifth chromosome! Sing how it bloomed two and a half centuries ago on the slopes of Mount Olympus, while the goats bleated and the olives dropped. Sing how it passed down through nine generations, gathering invisibly within the polluted pool of the Stephanides family. And sing how Providence, in the guise of a massacre, sent the gene flying again; how it blew like a seed across the sea to America, where it drifted through our industrial rains until it fell to earth in the fertile soil of my mother's own mid-western womb.

Sorry if I get a little Homeric at times. That's genetic, too.

(Jeffrey Eugenides, "The Silver Spoon", Middlesex)

My mother and father were sitting only a foot apart during this speech, but each heard something different. Milton heard the words that were there. He heard "treatment" and "effective." Tessie, on the other hand, heard the words that weren't there. The doctor hadn't said my name, for instance. He hadn't said "Calliope" or "Callie." He hadn't said "daughter," either. He didn't use any pronouns at all.

(Jeffrey Eugenides, "The Oracular Vulva", Middlesex)


Más de una vez llegué a sentir algo que podría expresarse con algo muy parecido a "mi pobre niño" o "pobre hombre", aun cuando la frase mental que se formaba a continuación en mi cabeza, durante más de la mitad del libro, era la de "mi pobre niña". ¿Quién sabe? Es muy posible que llegara a experimentar ambas al mismo tiempo. Sé de sobra que las sentí intercaladamente, y a la velocidad del rayo, durante toda la lectura, ¿por qué no juntas?

No es de extrañar. Cal es un muy buen narrador, tan buen narrador que, aunque nunca dejé de saber y sentir que era un hombre el que narraba (con un desastre genético de por medio, pero hombre a fin de cuentas), fue imposible no sentir a la niña que fue como real. La sentí, sentí a Callie tanto como a Cal y lamenté la desaparición de la primera tanto como celebré la aparición de él. Aún así el cambio fue sutil, tan bien llevado a cabo que cuando finalmente terminó de ocurrir lo sentí como lo más natural del mundo, como si en realidad nada hubiera pasado. Y es que realmente no interesa. Calliope, Callie, Cal... a fin de cuentas es la misma persona. ¿Por qué tendría que cambiar mi reacción como lectora por un simple cambio de género? ¿Por qué tendría que cambiar mi actitud hacia otra persona sólo por eso? ¿Voy a reducir todos los ires y venires, todas las anécdotas familiares, cada una de la ironías y Deus ex machina presentes, y por tanto y mi experiencia, a algo tan superficial como el género o el sexo? La respuesta a algo como eso la conozco desde mucho antes, pero Eugenides terminó por confirmármela.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Absolute Happiness!!!

Happiness by superKeci (deviantart)

I'M SOOOOOOOOOO HAPPY!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! Just in case you didn't see the picture or read the title. Did I mention that I'm happy? Sorry. Perdón por lo hiperventilada, pero tengo buenos motivos para estarlo. Aparte del 6.0 en el trabajo final de Seminario y el 6.1 final, pasé todo. TODO. Phonphon incluido y con mejor nota de la que yo tenía presupuestada (aunque eso se debe a que me puse en el plan de "en el peor de los casos"... y aún así pasaba :P). En otras palabras, ¡terminé! Sí, me queda defender el Seminario el próximo semestre para Licenciarme, ¡pero terminé! Y mejor que eso, ¡quedé en el Magíster de Traducción!

Como se ve, la entrada llega hasta aquí. Mi centro emocional está demasiado colapsado (favorablemente) como para que el centro del lenguaje y la lógica puedan hacerse cargo coherentemente de un texto más largo. Did I mention that I'm HAPPY?

lunes, 13 de diciembre de 2010

El Pesebre...

No, no es una entrada religiosa. Es un elemento importante para mí, no se niega, pero por ahí no va la cosa. Esto es para dar cuenta de los "voluntariados" a los que mi linda hermanita nos somete. Nueve meses. Ese fue el tiempo que la señorita tuvo para dejar listo el pesebre que se comprometió a pintar en la Iglesia. ¡Nueve meses! Pero como buena rulienta que es, partió cuatro días antes. "Partió", porque el feriado con suerte le dedicó media hora al asunto y eso con ayuda de sus amigas de curso... Recién el viernes volvió a la carga; a las ocho de la tarde y con un avance tan de caracol que al final terminé agarrando un pincel; todo eso mirando sus poco ortodoxas combinaciones de colores, siguiendo sus instrucciones... y mentalmente pidiéndole perdón a las pobres figuras por el estado en el que iban quedando. Y así y todo, no quedó listo hasta el sábado en la noche, con "voluntariado" familiar obviamente. Angelito...

Pero la más indignada con todo esto fue mi pobre madre. ¿Qué esperaban de alguien experimentada en el arte de dar vida a inertes figuras de yeso? No debió ser nada agradable ver tamaña falta de respeto y dedicación de mano de su propia hija, menos tomando en cuenta que los pesebres son su especialidad. Cada recomendación que intentó hacer fue recibida con un "¡Ay, es mi pesebre, yo veo como lo pinto!" Sí, claaaaaaaaro. Sigue creyéndolo hermanita, sigue creyéndolo. He aquí al pobre chillón:


Y eso fue con intervención materna, paterna y fraterna de por medio... Por suerte, mi madre tiene más de un truco bajo la manga (por algo es su elemento):


Betún de Judea. Sé que puede verse raro. La mayoría de la gente reacciona con un "¡¿Por qué hiciste eso?!" cuando ve a mi mamá dejar negro algo que pulió, remarcó y pinto con tanto cuidado. La sola preparación de una figura para ser pintada puede llegar a exigir una tarde entera de su tiempo y cuando pinta lo hace con una meticulosidad y fascinación que no le he visto a nadie. ¿Para qué el betún? Para envejecer (algo que el chillón necesitaba con urgencia):


Nada mal, en especial para un desastre como el que fue. Más le vale apreciarlo; el Betún de Judea se adhiere rápidamente a cualquier cosa que toque (piel incluida) y sólo sale con bencina blanca o diluyente; cualquiera de los dos da dolor de cabeza, es una droga de cuarta potencial y es muy dañino para la piel. Por no mencionar que hay que saber sacarlo o el efecto queda horrible. Yo que ella me doy con una piedra en el pecho; una de estas mi madre no la vuelve a hacer.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

En espera, pero libre

Una semana y dos días. Ese es el tiempo que ha pasado desde que entregué mi trabajo de Seminario; una semana y dos días; y poco más de dos meses desde mi última entrada. ¡Ni Halloween pude honrar como corresponde! Pero que quieren; soy una bruja de palabra (conmigo misma, OBVIAMENTE) y aun si no lo fuera, simplemente no hubiera podido ser de otra forma. A dos meses de terminar todo, mi PC se tiró otra vez a huelga; un ultimátum poderoso. Ya me había hecho varias desconocidas durante el año, pero después de eso mi pendrive pasó de aliado a mejor amigo. Si pudiera le haría una oda, pero sé bien que ni para salvar mi vida soy capaz de hacer un verso, mucho menos un poema.

Eso sí, todo tuvo su lado bueno. Obligada a trabajar en los computadores de la U por un tiempo, me volví la persona más productiva de la vida; no me di ni cuenta cuando ya tenía todo lo importante listo. Mis últimas dos semanas antes de la entrega se fueron básicamente en correcciones. Y gracias a ese último gran berrinche, desde la segunda semana de Noviembre tengo notebook nuevo y es simplemente hermoso ^^. El otro se arregló, pero pasó a manos de mi hermana; no más peleas por la prioridad de uso, ni manipulación emocional para hacerme sentir culpable por no poder soltar algo que es mío. No creo que pueda ser más perfecto.

Claro, ahora todavía tengo que esperar mis notas, pero esa es pega de las profes, la mía ya esta hecha.
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