lunes, 13 de diciembre de 2010

El Pesebre...

No, no es una entrada religiosa. Es un elemento importante para mí, no se niega, pero por ahí no va la cosa. Esto es para dar cuenta de los "voluntariados" a los que mi linda hermanita nos somete. Nueve meses. Ese fue el tiempo que la señorita tuvo para dejar listo el pesebre que se comprometió a pintar en la Iglesia. ¡Nueve meses! Pero como buena rulienta que es, partió cuatro días antes. "Partió", porque el feriado con suerte le dedicó media hora al asunto y eso con ayuda de sus amigas de curso... Recién el viernes volvió a la carga; a las ocho de la tarde y con un avance tan de caracol que al final terminé agarrando un pincel; todo eso mirando sus poco ortodoxas combinaciones de colores, siguiendo sus instrucciones... y mentalmente pidiéndole perdón a las pobres figuras por el estado en el que iban quedando. Y así y todo, no quedó listo hasta el sábado en la noche, con "voluntariado" familiar obviamente. Angelito...

Pero la más indignada con todo esto fue mi pobre madre. ¿Qué esperaban de alguien experimentada en el arte de dar vida a inertes figuras de yeso? No debió ser nada agradable ver tamaña falta de respeto y dedicación de mano de su propia hija, menos tomando en cuenta que los pesebres son su especialidad. Cada recomendación que intentó hacer fue recibida con un "¡Ay, es mi pesebre, yo veo como lo pinto!" Sí, claaaaaaaaro. Sigue creyéndolo hermanita, sigue creyéndolo. He aquí al pobre chillón:


Y eso fue con intervención materna, paterna y fraterna de por medio... Por suerte, mi madre tiene más de un truco bajo la manga (por algo es su elemento):


Betún de Judea. Sé que puede verse raro. La mayoría de la gente reacciona con un "¡¿Por qué hiciste eso?!" cuando ve a mi mamá dejar negro algo que pulió, remarcó y pinto con tanto cuidado. La sola preparación de una figura para ser pintada puede llegar a exigir una tarde entera de su tiempo y cuando pinta lo hace con una meticulosidad y fascinación que no le he visto a nadie. ¿Para qué el betún? Para envejecer (algo que el chillón necesitaba con urgencia):


Nada mal, en especial para un desastre como el que fue. Más le vale apreciarlo; el Betún de Judea se adhiere rápidamente a cualquier cosa que toque (piel incluida) y sólo sale con bencina blanca o diluyente; cualquiera de los dos da dolor de cabeza, es una droga de cuarta potencial y es muy dañino para la piel. Por no mencionar que hay que saber sacarlo o el efecto queda horrible. Yo que ella me doy con una piedra en el pecho; una de estas mi madre no la vuelve a hacer.

2 comentarios:

  1. El betún de judea también sale con Quix ¡Viva el Quix!

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  2. xD Bueno saberlo, pero en las cantidades industriales que se usó dudo que funcionara, igual le pasaré el dato a mi madre :P

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