miércoles, 26 de octubre de 2011

Par de pasteles


Ya hablé de Cabra Lesa con todo y sesión de fotos. ¡Pues bien! Ahora es el turno de este par de pasteles. ¿Amigos? ¿Pololos? ¿Amigos con ventaja? ¿Matrimonio joven? ¡No idea! Pero lo que sí sé es que este par creado por Manuel Pereira es capaz de sacarme más de una sonrisa y risa, al punto que ayer me tocó hacer uso máximo de mi autodominio y control de mis músculos faciales para no mandarme una carcajada en plena sala de traducción justo antes de un taller. Ya sabía yo que tener Google Reader abierto no podía ser tan perfecto...


Y bueno, no tengo mucho más que decir en palabras coherentes y non-fan-related, salvo que si le gustan los comics online no pierde nada con darse una vuelta por http://pardepasteles.blogspot.com. ¡De hecho puede ganar mucho! ¡Puede ser participe de la vida y destino dos simpáticos personajes! Si siempre tuvo complejo de oráculo o de parca (no de las que se ponen por el frío) este es su momento. Todavía está a tiempo de votar y decidir que tipo de relación tienen estos dos pastelitos. Yo que usted me apuro; queda un día y las encuestas están peleadas.


lunes, 24 de octubre de 2011

Mi nombre es Hor

   Laberinto  by  Bonjoor

         Perdóname, no puedo hablar más alto.
         No sé cuándo me oirás, tú, a quien me dirijo.
         ¿Y acaso me oirás?
         Mi nombre es Hor.

         Te ruego que acerques tu oído a mi boca, por lejos que estés de mí, ahora o siempre. De otro modo no puedo hacerme entender por ti. Y aunque te avengas a satisfacer mi ruego quedarán bastantes secretos que tendrás que desvelar por tu cuenta. Necesito tu voz donde la mía falla.

         Esta debilidad se explica quizás por la manera de vivir de Hor. Habita, hasta donde puede recordar, un edificio gigantesco, completamente vacío, en el que cada palabra pronunciada en voz alta produce un eco interminable.

         Hasta donde puede recordar. ¿Qué significa?
         En sus diarias caminatas por salas y pasillos Hor sigue encontrándose a veces con el eco errante de algún grito proferido imprudentemente en otros tiempos. Le resulta muy penoso encontrarse así con su pasado, sobre todo porque la palabra pronunciada entonces ha llegado a perder forma y contenido hasta volverse irreconocible. A esos balbuceos idiotas no se expone ya Hor.

         Se ha acostumbrado a utilizar su voz -si es que la utiliza -por debajo de ese umbral vacilante a partir del que podría producirse un eco. Este umbral se halla sólo un poco encima del silencio total, pues la casa es de una sonoridad cruel.

         Sé que exijo mucho, pero tendrás que contener incluso la respiración si te interesa escuchar las palabras de Hor. Sus órganos vocales se han atrofiado con tanto silencio -se han transformado.

         Hor no podrá hablar contigo con mayor claridad que la que es propia de aquellas voces que oyes poco antes de quedar dormido. Y tendrás que hacer equilibrios en el estrecho margen entre el sueño y la vigilia o flotar como aquellos para los que arriba y abajo significa lo mismo.

         Mi nombre es Hor.

         Mejor sería decir: me llamo Hor. ¿Pues quién aparte de mí, me llama por mi nombre?
         ¿He mencionado ya que la casa está vacía? Quiero decir completamente vacía. Para dormir, Hor se acurruca en un rincón o se acuesta donde esté en ese momento, incluso en medio de una sala cuando las paredes están demasiado lejos.

         La comida no le preocupa a Hor. La substancia de la que están hechas paredes y columnas es comestible -al menos para él -. Es una masa amarillenta, ligeramente transparente, que sacia muy deprisa el hambre y la sed. Además, las necesidades de Hor son escasas en este sentido.

         El paso del tiempo no significa nada para él. No tiene posibilidad de medirlo, excepto con el latido de su  corazón. Pero éste es muy desigual. Hor no conoce los días ni las noches, siempre le rodea la misma penumbra.

         Cuando no duerme, vaga de un lado a otro, pero no persigue ninguna meta. Es sencillamente un impulso, una necesidad que le divierte satisfacer. Sólo de vez en cuando llega a una pieza que cree reconocer, que le parece conocida, como si ya hubiese estado en ella en tiempos inmemoriales. Por otro lado, señales inconfundibles le permiten a menudo inferir que pasa por un lugar en el que ya estuvo una vez -una esquina mordisqueada, por ejemplo, o un montón de excrementos resecos -. Sin embargo, la pieza en sí le resulta a Hor tan extraña como las demás. Quizás las habitaciones se transforman durante la ausencia de Hor, crecen, se extienden o encogen. Quizás es el paso de Hor lo que provoca estas transformaciones, pero a él no le gusta esa idea.

          Que aparte de Hor alguien habite la casa, me parece imposible. Claro que no hay pruebas de ello debido a la inimaginable amplitud de la construcción. Es tan poco imposible como probable.

          Muchas habitaciones tienen ventanas, pero éstas sólo se abren a otras piezas, generalmente más amplias. Aunque la experiencia no le ha enseñado hasta ahora nada diferente, a veces Hor imagina que llega a una última pared extrema cuyas ventanas ofrecen una vista de algo completamente distinto. Hor no puede decir lo que podría ser, pero a veces se entrega a largas reflexiones sobre ello. Sería falso afirmar que anhela esa visita -es sólo una especie de juego, un inventar intencionado de diversas posibilidades -. En sus sueños, sin embargo, Hor ha disfrutado a veces de tales visitas, aunque al despertar no recordara nada digno de mención. Sólo sabe que era así y que solía despertarse en lágrimas. Pero Hor le da poca importancia, lo menciona porque es extraño...

         Me he expresado mal. Hor no sueña nada, y no tiene recuerdos propios. Y sin embargo, toda su existencia está llena de los horrores y goces de experiencias que asaltan su espíritu a la manera del recuerdo súbito.

         Claro que no siempre. A veces su espíritu permanece mucho tiempo con una superficie de agua inmóvil, pero en otros momentos estas experiencias le asaltan por todos los lados, le acosan, le golpean como rayos y entonces corre por pasillos vacíos, se tambalea, hasta que cae agotado al suelo y se queda tumbado y vomita. Pues ante esto Hor se halla indefenso.

         A la manera del recuerdo súbito. ¿Lo dije así?
         Me llamo Hor.

         ¿Pero quién es: yo-Hor? ¿Soy sólo uno? ¿O soy dos y tengo las experiencias de aquel segundo? ¿Soy muchos? ¿Y todos los demás que son yo viven allí, fuera de aquel extremo y último muro? ¿Y todos ellos no saben nada de sus experiencias, nada de sus recuerdos, porque éstos quedarse fuera con ellos? Ah, pero con Hor sí se quedan, viven con su vida, le acometen sin compasión. Se funden con él. Tira de ellos como de una cola que se arrastra interminablemente por las salas y habitaciones y sigue creciendo y creciendo.

         ¿O acaso os llega también algo de mí a los que estáis fuera, a uno o a muchos, que sois uno conmigo como las abejas con la reina? ¿Me sentís, miembros de mi cuerpo disperso? ¿Oís mis palabras inaudibles, ahora o sin tiempo? ¿Acaso me buscas tú, mi otro? ¿A Hor que eres tú mismo? ¿A tu recuerdo que está conmigo? ¿Nos aproximamos a través de espacios infinitos como estrellas, paso a paso e imagen por imagen?

         ¿Y nos encontraremos una vez, algún día o sin tiempo?
         ¿Y qué seremos entonces? ¿O no seremos ya? ¿Nos anularemos mutuamente con el sí y el no?
         Pero entonces verás: yo he guardado todo fielmente.
         Mi nombre es Hor.
Extracto de El espejo en el espejo: Un laberinto
por Michael Ende. Trad. Aton y Geneva Dietrich
Ediciones Alfaguara, 1987

jueves, 20 de octubre de 2011

Blanca Nieves... ¿Tres más?


Sí, efectivamente, TRES versiones más que se vienen de Blanca Nieves para la pantalla grande. Para mayor información les recomiendo ir a Geek&Chic, dónde además de poder enterarse de más detalles sobre estos proyectos cinematográficos (algunos bastante avanzados), se van a encontrar una galería de imágenes más que agradable a la vista y que no deja nada que desear. ¿De dónde sino creen que saqué la imagen introductoria para esta entrada?

¿Y a qué viene la entrada? Primero, a que hace rato que quería hacer una entrada sobre Blanca Nieves y hablar sobre todo lo que Disney le sacó a su versión. No que odie a Disney; crecí con sus películas y hasta el día hoy las veo y disfruto sin ponerle la más mínima atención a que hace rato que soy adulta, pero eso no me impide disfrutar de otras versiones y comparar. En segundo lugar,me sentí muy motivada a hacerlo luego de leer el artículo y ver las imágenes (no pasó antes por falta de tiempo). Y tercero, ¿si ya hice una entrada sobre las versiones de la Cenicienta por qué no puedo hacerlo de Blanca Nieves?

Y es desde la niña, no la adulta, que vienen las primeras comparaciones. Cualquiera que haya visto la serie de musicales de Cannon Movie Tales sabe de lo que estoy hablando. Esta película es una de mis favoritas de la infancia y fue un verdadero gusto haber vuelto a dar con ella. Aquí, igual que en el cuento tradicional recopilado por los hermanos Grimm, tenemos los tres intentos directos de asesinato por parte de la reina. Llámenme purista si quieren, pero ¿porque dejar solamente la manzana? ¿Qué pasa con el corsé que corta la respiración y la peineta envenenada? ¿No son formas de matar lo suficientemente sofisticadas y aparentemente inofensivas como para ser dignas de mención acaso?

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Perdón para los que se quedaron pegados con la manzana, pero algo me dice que ya todos nos sabemos de memoria esa parte. Mejor fíjense en la encantadoramente obsesiva y letal reina. ¡Sin ella el cuento simplemente no sería posible! No sé ustedes, pero desde mi punto de vista le dejaron un poco alta la vara a Roberts. ¡Y aún así me muero por verla en calidad de madrastra malvada! Algo me dice que podría ser un verdadero aporte para su real majestad.



¿Sugerencias o ideas sobre como la acabaran esta vez? (Estas tres veces, mejor dicho) ¿Obligada a bailar frente a toda la corte con las tradicionales zapatillas de hierro ardiente? ¿Desintegrada por la humillación y la destrucción de su propio espejo? ¿O tal vez la típica caída Disney desde gran altura? Las posibilidades son muchas. Tantas como adaptaciones fílmicas y de eso está lleno. ¡Si hasta hay una versión de los tres chiflados!

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viernes, 7 de octubre de 2011

Mi Cabra Lesa


¡¡¡¡¡¡¡Sí!!!!!! ¡Por fin llegó! ¡Y con polera incluida, cortesía del sorteo! ¡Yey! Ejem... ahora intentemos calmarnos... ¿Se notó mucho que lo había estado esperando? Probablemente. ¡En fin! ¿Qué puedo decir? Así es esta bruja y no pienso disimularlo.

¿Y qué es Cabra Lesa? Si todavía no se entera (¿De verdad nadie se fijó en el twitter, ni le echó una miradita a mis links de comics online? Chu...) le recomiendo que vaya a http://www.cabralesa.com o a @CabraLesa en twitter. Dudo que se arrepienta. Va a poder disfrutar de un comic online por Daniela Conzález con muy buen argumento, humor, desarrollo de personajes y diseño. ¡No se deje engañar por el tan mal afamado rosado! Créame que está lejos de una novela rosa:

"La naturalidad y cercanía de las historias de estas cabras lesas son sus mayores atributos. En sus personajes está nuestra hermana, mejor amiga, compañera de pega. Más temprano que tarde alguna esquina te identifica, te hace reír, te hace pensar, y esa familiaridad tiene un tremendo potencial. Agregar una precuela es justicia pura. Compartir con los lectores detalles de sus vidas antes de la primera viñeta es mi regalo para Noe, Berni, Barbara y Fran. Porque si tienen un pasado del que aprender, tendrán un futuro que construir."
Francisca Solar, Escritora 
Y si no lo cree, simplemente diré que alguna de sus tiras tuvieron con ataque de risa, aparte de mí, a mí brujis madre, hermana de doce, y a una compañera de pega de brujis madre. Y si todavía necesita más:
 "No es Sex and the City. No es una novela de Lauren Weisberg. No es Emily Bronte y menos Jane Austen. Es algo mucho mejor. Algo más real, cercano y porqué no, mucho más divertido."
Jorge David (Doctor Zombie), Conductor de radio y Guionista de cine y comics. 

Sólo por si creyó yo era la única loca fanática difundiendo por la vida. Y hablando de fanatismo... ¿cómo es que no hay foto con polera puesta? Simple: llegó un rumor a mí, de cierta rulienta hermana menor que "necesitaba" una nueva porque sus amigas ya le conocen "todo" el closet. Así que de momento la estrategia a seguir es: "¿Polera? ¿Qué polera? ¿Qué sorteo? A mí no me ha llegado ninguna polera, ni he ganado ningún sorteo" xD. Obviamente no voy a estar así eternamente, pero mejor espero a que se le quite un poco la "necesidad" del momento.


¡Pero la foto conmigo y el libro sí va! :P

sábado, 1 de octubre de 2011

¡Feliz Día del Traductor!


Tarde, sí. Y sí, otra vez desde el celular (con esta ya van tres). Pero hace nada todavía era 30 de septiembre, día de Sn. Jerónimo, patrono de los traductores. La entrada tenía que ir sí o sí. ¡Feliz día a todos nosotros!

Para la PUC, la celebración partió el jueves con la ceremonia de los 40 años del programa de traducción. Y ahí estabamos las becadas del Magíster, con nuestra mejor facha de niñas serias y formales (las brujas somos muy buenas actrices), listas para presentar a los distintos participantes de la ceremonia (que partió a las 3 y terminó cerca de las 9 con un vino de honor), hacer entrega de los regalos y demás. ¿Mencioné que nos nombraron presentadoras el día antes?... Hablar (leer en realidad) frente a un audotorio lleno fue mucho menos
traumático de lo que todas pensamos. Y que nadie me venga con que estuvo aburrido, porque los invitados tenían muerto de la risa a todo el auditorio. Flash por aquí, flash por allá, talla por aquí, talla por allá... En resumen, un día largo pero entretenido.
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Enviado desde mi dispositivo móvil
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