jueves, 24 de noviembre de 2011

¿Vas a ir a pelear así?


Primero, pido disculpas a cualquiera que haya estado esperando una entrada antes (incluyéndome ¬¬), pero los fines de semestre son fines de semestre, más cuando estás en un Magíster, así que una de dos, o me encerraba en un claustro y renunciaba a parte de mi vida y tiempo, o me suicidaba. Ya se dieron cuenta que alternativa elegí, así que no voy a ahondar en eso. Las peripecias de los trabajos finales van para otra entrada. Aún así, igual hay que darle las gracias al factor estrés. Aparte de que mantienen a mis neuronas eficientes y creativas al máximo de su capacidad, también me hace buscar interesantes formas para combatirlo, o por lo menos mantenerlo a raya, lo que generalmente termina en una nueva adicción. Este semestre fueron los podcasts y anoche (mientras terminaba el gigante trabajo de Terminología) el podcast número 4 de BeBloggera (http://www.podcaster.cl/2011/11/be-bloggera-4/), dedicado a las series animadas. Y bueno, entre risa y risa, párrafo y párrafo, surgió un pensamiento que no tuvo nada que ver con el Magíster y que creo que justifica una entrada. Y es que... señor lector o señorita lectora, sinceramente, ¿qué opina usted de los trajes de nuestros queridos héroes y heroínas de la infancia?

¿Coloridos? Sí. ¿Llamativos? . ¿Estéticos? A veces. ¿Funcionales? Eh... ¿Seguros para la pobre persona adentro? ... Creo que ya se ve para dónde voy. Se me vienen varias series a la cabeza al pensar en todo eso, pero creo que la mejor para ejemplificar es Sailor Moon. Una de mis series favoritas de la (pre)adolescencia, responsable de que yo completara mi primer álbum de Salo y capaz de hacerme reír y llorar a mares un par de veces, tener debates extensos y muy profundos como mi prima. Ya establecido que soy fan de la serie... ¿en dónde exactamente estaba la cabeza de Naoko Takeuchi cuando mandó a unas adolescentes en faldita a pelear contra unos malos malosos que de humanos no tenían nadita y de perversos sobrenaturales todo? De por sí las faldas ya tienen sus complejidades de uso: caminar, sentarse, levantarse, agacharse o simplemente moverse, TODO eso tiene que modificarse (aunque sea ligeramente) al tener una puesta y mientras más corta peor. Sí, en la mitad de una pelea todo cambia y la prioridad es más salvar el cuello que preocuparse de que no se suba la falda... ¿pero qué tan consciente es eso? No sé el resto de las mujeres, pero basta un simple pareo en la cintura para que mi forma de caminar cambie y no lo hago precisamente a propósito, simplemente pasa, mi cuerpo solito es el que hace el ajuste y entra en "modo falda". Y aunque no fuera eso, ¿tela? ¿Un simple traje de tela? ¿Y que pasa con el fuego? ¿Con el frío extremo? ¿Con una espada? ¡¿Con unas simples espinas?! Adiós traje y de paso uno que otro litro de sangre, eso es lo que pasa. Y ya pasando a otro plano, ¿alguien me puede explicar porque en la transformación terminan con las uñas pintadas si eso no se va ver nunca con los guantes? ¿Ofrece alguna defensa tener las uñas pintadas? ¿Y para qué los guantes?

Aceptemoslo, los trajes de la gran mayoría de los súper heroes, y especialmente los de las súper heroínas, no fueron precisamente pensados para mantenerl@s viv@s. La mayoría fueron hechos para estorbar, morir quemado, de frío o desintegrado, o simplemente convertirte en un destacador viviente al que todos tus enemigos pueden percibir a kilómetros de distancia... ¡Pero bueno! Por algo son héroes. Es parte del contrato, para eso les pagan. Ah... momento... verdad que nadie les pagan...

2 comentarios:

  1. El motivo es muy simple, y Paula lo explicó muy bien en FA: Fanservice. Me imagino que tiene que ver con que la mayoría de los dibujantes y animadores son varones, porque por lo general los trajes de los personajes masculinos suelen ser funcionales (no consideremos a los héroes de cómic). Mientras existan ñoños solteros y sin habilidades sociales, este tipo de cosas seguiran sucediendo xD. Es vergonzoso, pero bueno...

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  2. Sí, leí esa entrada y me gustó mucho. Lamentablemente, los comentarios de ciertos seres masculinos no me dejaron en un estado de animo muy diplomático, así que me abstuve de comentar esa vez. A mí no se me lee enojada, ¡SE ME PADECE! :P

    EL punto es que si el manga hubiera sido hecho por un hombre no me cuestionaría tanto. Daría por hecho que es la ignorancia o debilidad propia de su sexo, sin ofender (wicked witch mode on). Pero Naoko Takeuchi es mujer, eso hace más difícil dejar pasar por alto las cosas. ¡Pero bueno! Puede que simplemente fuera cosa de los 80 y de tener que competir con el mercado. Esas cosas pasan ¬¬

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