jueves, 5 de enero de 2012

Turismo por Santiago... o "Porqué no se debe salir de la casa sin saber bien los recorridos de micro" ¬¬


Antes que todo, muchas, de verdad MUCHAS gracias a l@s que manifestaron su apoyo vía comentario en el blog o en Facebook. Entre eso y el cariño familiar las cosas ya van mejor. Obvio que el duelo tiene sus etapas y que hay que vivirlo, pero tampoco se pueda estar deprimido eternamente; uno porque nadie en esta familia quiere (o necesita) estarlo, y dos porque la vida tiene un sentido del humor muy extraño y de una forma u otra se encarga de encontrar el camino a la risa. Aunque sea a costa de un@...

Ayer acompañamos a uno de mis tíos abuelos a hacer un trámite al centro. Llegar desde mi casa a la suya no fue tan difícil. Hubo que caminar unas cuantas cuadras (con un calor nada lindo), pero fuera de eso la 502 nos dejó bastante bien. Luego un taxi desde su casa al centro (cadera fracturada, bastón y MUCHA falta de un kinesiologo, ¿necesito decir más?), trámite listo en poco minutos, caminata a la Plaza de Armas y otro taxi a la casa del tío. Después de un vaso de agua con hielo gigante acompañado de conversación, hora de volver a casita. ¿Problema? Planificamos la ida, no la vuelta. Sabíamos que la 502 pasaba de vuelta por algún lado, pero no teníamos idea de cuál era ese lado. Así que tras varias vueltas en círculos gracias a las nada correctas indicaciones de unos trabajadores del sector, optamos por irnos a la segura y tomar la micro en el mismo paradero donde nos habíamos bajado. No se podía demorar tanto en dar la vuelta, ¿cierto? ERROR. No voy a entrar en detalles, sólo diré que todo el viaje de vuelta resultó más largo y agotador que toda la parte del trámite. Lo bueno es que como llegamos hasta el paradero final nos fuimos cómodamente sentadas durante todo el regreso (burlándonos de nosotras mismas)... y descubrimos donde estaba el paradero de vuelta (ni cerca de donde nos habían dicho).

Ahora... cambiando el tema, pero a propósito de ciertos descubrimientos hechos el día de ayer... ¿Alguien me puede explicar cómo es que una micro con un recorrido gigante como la 502 pasa a cada rato y una con una ruta enana como la 405 pasa tarde mal y nunca? ¿Por qué para llegar al otro extremo de Santiago se necesita solo una micro, pero para visitar a amigas que viven relativamente cerca he llegado a tener que tomar tres? Si alguien le encuentra lógica me avisa. De otra forma asumiré que también es parte del raro sentido del humor de la vida... o simple ineptitud y estupidez humana ¬¬

2 comentarios:

  1. Jajaja, también me ha pasado, lo de saber como llegar pero no como regresar. En esa oportunidad lo resolví al ver una pareja de carabineros y preguntar:
    _ Disculpen, ¿me podrían ayudar a encontrar a alguien?
    _ ¿Quién se ha perdido? _ respondieron ellos.
    _ Yo ^^U

    Aún recuerdo sus risas, pero el punto es que me ayudaron a saber por donde pasaba la micro de regreso y, desde entonces, no he vuelto a tomar una sin saber por donde pasa tanto de ida como de vuelta.

    Saludos

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  2. Yo también me hubiera reído con esa forma de preguntar xD Lo bueno es que te encontraron y no te ha vuelto a pasar. A nosotras nos ayudaron a encontrarnos los mismos pasajeros de la micro :P

    Saludos ;)

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